Estación de Canfranc

Cuaderno de viaje: Estación de Canfranc

He pasado por el valle de Canfranc en una decena de ocasiones camino de Francia o de alguna estación de esquí de la zona (concretamente Astun y Candanchú). Cuando por fin decidí dedicarle varios días completos a la Estación de Canfranc y sus alrededores, descubrí un destino en sí mismo que justifica cualquier viaje.

Para empezar está la estación de ferrocarril, un edificio imponente que está fuera de lugar. Por su arquitectura palacial de estilo francés sería más propio verla rodeada por las casas de París, Lyon o Burdeos, pero es bosque y montaña todo lo que le rodea. Es un edificio de casi 250 metros de longitud con más de 150 puertas que se distribuyen a ambos lados para dar acceso a una docena de andenes. Está, en efecto, fuera de su sitio, pero, posiblemente por ese motivo, tiene un impacto tan exagerado en medio de ese valle boscoso.

Hay dos temas que me gustaría destacar de este entorno. Por un lado, no dejéis de bucear en la historia de la propia estación. Nació con vocación de ser el principal punto de encuentro ferroviario entre España y Francia aunque jamás llegó a tener éxito en ese empeño. Sin embargo, merece la pena conocer la historia negra que rodea el tráfico de oro y de wolframio que se llevó a cabo durante la segunda guerra mundial en esta estación (el famoso oro de los nazis). Toda una historia de espionaje, tráfico negro, intereses internacionales, actuaciones de la resistencia y personajes de novela, aunque reales. Podéis ver un pequeño vídeo en el que se cuentan algunas de estas historias haciendo clic aquí.

El segundo de los temas es el relativo a que este valle fue pionero en el estudio de las avalanchas de nieve a nivel mundial. Será por eso que en Canfranc se encuentra ALURTE, el centro pirenaico de referencia para los riesgos de montaña (http://www.alurte.es/ ) donde tienen un centro de interpretación en el que os explicarán con detalle y de una forma muy entretenida todo lo relativo a los aludes. Muy interesante.

Y finalmente me gustaría destacar el valle en sí mismo. Alrededor de la estación hay más de 2000 búnkeres de la guerra. Parece una exageración, pero no lo es. Varias decenas de ellos son visitables y hay que reconocer que impresionan. Son los búnkeres de la línea «P» (más información aquí), y hay un sendero que parte desde la entrada del pueblo (camino de la central) y que te lleva por toda la ladera de búnker en búnker por medio de interminables rutas y senderos a través del bosque. Por cierto, las vistas desde las zonas altas son envidiables.

Lo dicho, la Estación de Canfranc y sus alrededores justifican un viaje de dos o tres días, aunque podrían ser más perfectamente.

Icon comer

Para comer puedo recomendaros dos sitios. En el restaurante Universo, en la misma calle principal, se come una buena comida casera a muy buen precio. Si hace buen tiempo merece la pena buscar un hueco en la terraza. Al otro lado de la calle está el restaurante la Borda l’Anglase, para paladares más refinados y bolsillos más llenos. Eso sí, el cordero lechal te puede dejar sin palabras.

Icon dormir

Para dormir recomiendo alquilar uno de los innumerables apartamentos turísticos que hay en la zona. Están pensados especialmente para la temporada de invierno, cuando esta zona se llena de esquiadores, por lo que fuera de esa temporada son baratos y disponen de todas las comodidades, incluida una pequeña cocina que te permite jugar mejor con los tiempos. Ahora bien, si lo que quieres es comodidad, sin duda debes ir al hotel Santa Cristina (https://www.santacristina.es/), a unos pocos kilómetros en dirección a Candanchú. Un hotel precioso, con unas instalaciones muy confortables y en medio de la naturaleza. Los senderos para visitar la zona parten desde el propio hotel.

Icon brújula compass

Canfranc se encuentra junto a la frontera entre España y Francia. Se tardan unos 25 min desde Jaca. Para llegar hay que tomar la E-7 (N-330) hacia la frontera y desviarse a la derecha justo antes del túnel de Somport. El pueblo se encuentra en el inicio de la carretera que lleva a las estaciones de esquí de Astún y Candanchú.


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